Reflexiones
Desde
hace mucho tiempo vengo con la inquietud de descubrir la esencia del ser
humano, motivado por todas las experiencias de crecimiento a las que me ha
llevado Dios. Dentro de esas experiencias he visto la felicidad experimentarse
a niveles extraordinarios, así mismo, con tristeza me he tropezado con la
imposibilidad de repetir con exactitud esas vivencias en mi día a día,
pareciera que cuando estamos en manos de Dios todo resulta pero cuando estamos
en nuestra propias manos ( dígase decisiones) no es fácil.
Todos
aceptamos que en el fondo hay cosas que no han cambiado y nos siguen afectando
negativamente, entonces nos animamos a orar a Dios que nos ayude a experimentar
nuevamente esa felicidad. Estamos realmente convencidos que en las experiencias
de Dios (dígase de la Iglesia o
movimientos de la Iglesia)
experimentaremos felicidad y eso nos gusta.
Algunos
otros continúan buscando talleres, conferencias y seminarios o simplemente
leyendo libros de automotivación. En muchos de nosotros aunque continuemos
orando y asistiendo a esas experiencias en lo más profundo, no se producen los
cambios ansiados. Pienso a veces que Dios se pregunta:
¿Como alguien a
quien yo hice a imagen y semejanza continua toda la vida pidiéndome lo que
abundantemente le he dado?, ¿Será que aun no se reconocen hechos a mi imagen y
semejanza? ¿Cómo busca fuera lo que sabiamente llevan dentro?
En esas experiencias (aquellas que hablamos antes)Dios no nos ha hecho felices,
lo que ha pasado es que nos ha hecho sentir, y el sentir esta bastante mas
cerca de lo que realmente somos, al estar cerca de nuestra esencia como seres
humanos, espirituales, no sociales, la alegría y la felicidad sin necesidad de
gran esfuerzo se vive naturalmente
¿Será un
problema de fe? ¿Será básicamente el desconocimiento de nuestra esencia como
ser humano?
Esa separación o divorcio con uno mismo se refleja en la separación con tu
prójimo, cualquiera que este sea, incluyendo al mismo Dios. En la separación de
dos parte, contigo mismo, en la relación de pareja, con Dios, hay un vació, eso
produce crisis, soledad, miedo.
Sin
embargo Dios nos sigue llamando con amor a nuevas experiencias con la gran
ilusión de que te reconozca y te identifiques en su imagen, descubra tu esencia
como ser humano, potencialmente hecho como Dios.
Aun continuo con la inquietud y me ha movido a descubrir en mi esa esencia, si
lo consigo podré ayudar a mis hermanos a descubrirla, pues la fuente y el
modelo es el mismo, lo que nos diferencia es la libertad y capacidad de elegir.
Hasta
la próxima.
José Goyo
Nota: A quienes se identifiquen en mi
inquietud, les comparto que he creado una escuela
de crecimiento de adultos “EDCA” desde
hace más de 8 a
9 meses y los resultados ha sido
gratificantes.
También he creado un lista de correo esencia@egrupos.net donde compartiré con
ustedes
reflexiones como esta, si te animas pues
incluirte en la dirección esencia-alta@egrupos.net,
al correo EDCA@xasamail.com puedes enviar tus
opiniones, inquietudes, dudas, preguntas que
serán respondida mediante alguna
reflexión o a tu correo directamente si es necesario, les
comento que tengo encuentros y reuniones
vía Web desde hace mas de 2 años de un gran grupos
de profesionales dedicados a la curación
y al descubrimiento de nuestra esencia como
seres humanos y compartimos todos
aquellos descubrimientos que nos ayude o nos hagan daño,
en algún momento compartiré con los
miembros de esencia@egrupos.net
algunos documentos
importantes. Puedes visitarnos en http://edca.zoomblog.com/
José Goyo